E-commerce centralizado: ¿Por qué es importante que las ventas lleguen a las provincias?

Magdalena Ovalle

Analista de Contenido @ Kushki

September 29, 2021

3 min read

Todos sabemos que, con la pandemia, el 2020 fue el año del e-commerce en Latinoamérica. Todo lo que normalmente se compraba presencialmente, pasó a hacerse online, obligando a los comercios a implementar sus tiendas en línea y, de paso, dar el salto a sistemas de cobros digitales. Pero, ¿te has parado a pensar qué tan representativas son las cifras del boom del e-commerce?

Lo cierto es que muchos estudios indican que los números serían un poco engañosos, porque las ventas por e-commerce se concentran en las capitales de los países latinos, reflejando el bajo acceso de las provincias del interior de cada país.

El caso peruano

Según el informe Observatorio Ecommerce 2020 de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), las ventas en línea en Perú crecieron 50% en 2020, moviendo aproximadamente US $6.000 millones. De esas compañías que venden online, un 69% se encuentra en Lima y un 31% en provincias.

En cuanto a clientes, solo el 30% de los compradores online provienen de provincias fuera de Lima, lo que resulta en un 10% del volumen de compras desde provincia y un 90% concentrado en la capital, según CAPECE. A nivel de número de transacciones procesadas, el 97% sale desde Lima y solo un 3% desde provincias.

El acceso también tiene que ver con la conexión a internet, porque según cifras del primer trimestre de 2020 de la Encuesta Nacional de Hogares, solo el 40,1% de los hogares peruanos tiene una conexión a internet en su vivienda. Eso, sumado a la baja bancarización y la desconfianza por las compras en línea, resulta en una baja penetración de esta industria fuera de la capital.

Lo que ocurre en Colombia

Aunque un poco menor a la marcada diferencia que existe en Perú, en Colombia también se registran brechas. Acorde a la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, en 2020 se registraron $29 billones en ventas por comercio electrónico (en pesos colombianos). Eso, evidenció un crecimiento de 31% comparado con el año anterior.

En ese aumento, Bogotá ha llevado la batuta: antes de la pandemia se estimaba que el 11% de los micronegocios del país comercializaba por internet, mientras que en la capital llegaba al 35,3%. Existe una estimación que dice que alrededor del 80% de las empresas han iniciado algún proceso de transformación digital.

El programa Ya Estoy Online, impulsado por la cámara, ya llevaba 6 mil registros a inicios de este año, donde el 44% de los negocios pertenecen a la capital. En magnitud, Bogotá representa un 45% del volumen de ventas.

México: el gigante de las ventas online

México es un universo aparte. Con su gran tamaño y población, este país de América Central tiene pronosticado un crecimiento de 226% para 2025 en su sector de compras por internet, según Euromonitor. Se espera que en esos cinco años, el e-commerce pase a representar el 58% del volumen total de ventas, mientras que el 42% restante sería de las tiendas físicas.

De acuerdo a un reporte de la consultora Triciclo, un 50% del e-commerce mexicano se concentra en Ciudad de México, seguidos por Nueva León y Jalisco. Eso sí, las cifras de la Asociación Mexicana de Internet son reveladoras, porque indican que un 43% de las compras en línea en México son abandonadas. De esas, un 42% de los abandonos se produce al momento de ingresar el método de pago, lo que deja en evidencia la necesidad de implementar mejores sistemas de pago.

Las cifras de estos representantes latinos muestran cómo, detrás de las asombrosas cifras del comercio en línea, todavía existen brechas por superar. No solo en pagos digitales se concentra el tema, porque que las ventas online lleguen a las provincias también supone un desafío en temas de logística y última milla. A la vez, implica un reto en inclusión financiera y bancarización, para que incluso las zonas más rurales puedan tener acceso a comprar digitalmente.

Mientras vamos avanzando, es relevante contar con una pasarela de pagos que también acepte pagos en puntos de efectivo, para así llegar a más segmentos de la población. En Kushki, estamos conectados a las principales redes de cash en Latinoamérica, acercándonos a las personas que prefieren pagar con métodos más tradicionales y que aún desconfían de los pagos en línea.

Would you like to keep up to date with our content? Subscribe to our mailing list.